A dos días de la celebración de la Independencia de México, el obispo de Aguascalientes, Juan Espinoza Jiménez, llamó a no seguir alimentando las heridas del pasado ni convertir la historia en un instrumento para enfrentar a unos mexicanos contra otros. Ante la polarización política e ideológica que vive el país, sostuvo que México necesita memoria, pero también reconciliación, porque “es mucho más grande que nuestras divisiones políticas o ideológicas”.

Durante su homilía en la Catedral, planteó que la conmemoración del 15 de septiembre no debe limitarse al tradicional “¡Viva México!”, sino llevar a una reflexión sobre lo que cada ciudadano hace para favorecer la paz y la concordia o, por el contrario, contribuir a la división. También llamó a reflexionar sobre los mensajes que se comparten, pues algunos pueden alimentar el odio, y sobre la responsabilidad de respetar a quien piensa diferente.

El jerarca católico se pronunció por recuperar la cultura del perdón y la reconciliación, al advertir que la polarización se ha convertido en una “tentación permanente” y que con demasiada facilidad se clasifica o descalifica a las personas simplemente por no pensar igual. “México no necesita más odio; México necesita reconciliación”, afirmó, al aclarar que reconciliarse no significa renunciar a las convicciones, callar ante la injusticia o dejar de disentir. “Quien perdona no cambia el pasado, pero libera infinitamente su futuro”, expresó.