Editoriales

DE PADRE A HIJO, DE AMIGO A AMIGO

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Óscar F. Fernández

GENEROSIDAD -VS- EGOISMO

Es muy conveniente ser proactivos, tener eso que llaman “motor propio”. Quienes no lo tienen ¿a qué se debe? Excluyendo los casos de enfermedad, y mala alimentación, pienso que en algunos es por comodidad, prefieren estar más o menos activos, lo que equivale a estar más o menos inactivos. Otros están así por temperamento, sin embargo, existen también las virtudes, que hacen de la persona tener como “una segunda naturaleza” y ésta ya no sería floja o apática, sino activa y apasionada. En el fondo, lo que denota es egoísmo, tanto en el que es cómodo, pues va detrás de sus intereses, como en quien pretende escudarse en una natural manera de ser. El egoísmo enferma a las personas, las encierra en sí mismas. La virtud contraria al egoísmo es la generosidad. Quizá oirás argumentos y hasta anécdotas en contra de la generosidad, de personas que pretenden subestimarla o desposeerla de su cualidad, cuando en realidad se trata de una virtud grande entre las grandes, pues es virtud de “reyes”. Tenla en mucho y más ahora que abunda el egoísmo[1].

GUERRA: ¿PARA QUÉ?

En una excursión que hicimos desde Monterrey a la sierra de Chihuahua, contratamos a un lugareño como guía para trasladarnos desde la cascada de “Basaseachic” (311 metros de altura) a una caída de agua de más de 500 m. En esos días había una confrontación bélica en alguna parte del mundo, y el guía – hombre de campo- comentó: “no entiendo a esa gente que se pelea, si de todas formas terminan sentados alrededor de una mesa para negociar”. Efectivamente, pasado el tiempo, la historia moderna enseña que así se dan por terminadas las guerras, se suelen resolver así; sin embargo, antes de llegar al final, gente que sufre y muere, familias que quedan sin padres, sin hermanos, sin hijos y sin bienes. Las guerras son lo peor y finalmente, aquellos que decidieron pelear porque afirmaban “no existía otra forma –según ellos– de arreglar sus diferencias”, terminan por negociar el fin de la guerra. Muy rara vez vale la pena; en la práctica es casi nunca[2].

 


[1] Óscar F. Fernández E. de los M.

[2] Óscar F. Fernández E. de los M.

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