El obispo de Aguascalientes, Juan Espinoza, volvió a poner sobre la mesa uno de los temas que más incomodan en el país: la polarización. En su homilía, y después de los cuestionamientos que ha hecho públicamente sobre los discursos de soberanía y la situación de inseguridad que prevalece en México, llamó a dejar de ver al que piensa distinto como enemigo y a recuperar la idea de que, pese a las diferencias, todos forman parte del mismo país.
“Seamos más atentos para evitar la polarización y la lucha entre hermanos mexicanos. No nos peleemos, somos un solo México, no hay dos Méxicos, no estemos divididos; no nos creamos que estamos de un lado o de otro; todos estamos en la misma barca, en la misma nación. El otro también es tu hermano”, expresó. Su llamado fue directo a generar unidad, promover la fraternidad y asumir que la construcción de un México más justo no pasa por convertir al adversario en enemigo.
Antes, al referirse al Día del Cuidado Integral de la Creación, Espinoza lanzó otra crítica, esta vez sobre el deterioro ambiental. Advirtió que el desarrollo tecnológico y económico no puede justificarse a costa de la naturaleza y cuestionó el daño provocado a bosques, selvas y ríos. “La naturaleza gime y sufre por creernos dueños de ella”, señaló.
Y ahí extendió el concepto de administración a todos los ámbitos: dijo que el obispo no es dueño de la Diócesis, sino un administrador; que los párrocos tampoco son dueños de sus parroquias y que quienes encabezan grupos apostólicos tienen la misma responsabilidad. Todos somos administradores de los bienes que poseemos, sostuvo.







