El presidente municipal Leo Montañez asegura que concluirá su administración con un mejor servicio de agua potable, pese a que el manejo del recurso ya comenzó a entrar al terreno político de cara al proceso electoral. Reconoce que el reto de recuperar el control del servicio a través del Modelo Integral de Aguas de Aguascalientes (MIAA) ha sido complejo, pero sostiene que el municipio ha respondido con inversión y sin improvisaciones.

“Muchos creían que no lo lograríamos; creían que iba a colapsar y les demostramos que tomamos el toro por los cuernos y que hemos ido avanzando”, afirma. Montañez insiste en que nunca se planteó que la transición sería sencilla ni que la recuperación del servicio tuviera un propósito electoral: “Lo asumimos con responsabilidad, con ecuanimidad y así es como hemos ido trabajando”.

El presidente municipal recuerda que antes de asumir completamente la operación del agua se anticipó que la estabilización del sistema tomaría alrededor de tres años, debido a la necesidad de mejorar la facturación, invertir en infraestructura y equipo y, además, transferir conocimientos. La dimensión del reto tampoco es menor: MIAA debe atender a más de un millón de habitantes mediante un sistema de extracción subterránea que opera con alrededor de 240 pozos.

Montañez sostiene que actualmente MIAA está a la altura de modelos como los de Nuevo León y León, Guanajuato, aunque advierte que la meta no es simplemente estar al nivel de otros organismos: “La aspiración es ser el mejor”.