El vandalismo contra un pozo de agua en Villa Montaña no se queda en los cables arrancados o en los daños a la infraestructura: el golpe lo resienten directamente las familias que dependen de este servicio. Policías municipales detuvieron a un hombre que fue sorprendido causando daños en las instalaciones ubicadas sobre la calle Pico de Valdemadera, luego de que presuntamente arrancara el cableado y afectara el funcionamiento del pozo.
El problema es que reparar este tipo de infraestructura no es inmediato y, mientras los trabajos avanzan, el suministro puede verse afectado en colonias y fraccionamientos como Villa Montaña, Pozo Bravo, El Rosedal, Soberana Convención, Constitución, Parras, Villa Teresa, Los Naranjos y Villas de Nuestra Señora de la Asunción. Es decir, por la acción de una persona, el daño termina repercutiendo en numerosas familias que esperan la rehabilitación del pozo para recuperar con normalidad el servicio de agua.
En el lugar fue detenido Andrés, de 39 años, quien quedó a disposición de la Fiscalía General del Estado, que determinará su situación jurídica. El caso vuelve a poner sobre la mesa el costo que tiene el vandalismo contra la infraestructura hidráulica: además del daño económico, puede dejar a colonias enteras esperando durante días la reparación de un servicio que resulta indispensable.







