La visita de Claudia Sheinbaum a Aguascalientes, con motivo de su Segundo Informe de Gobierno, dejó algo más que cifras y compromisos. La presidenta habló de los resultados de sus primeros dos años de administración y reportó una inversión de 9 mil millones de pesos en apoyos directos para 420 mil 952 habitantes del estado, además de una lista de obras pendientes y por comenzar.
Entre los compromisos destacan la ampliación de la carretera Aguascalientes-Zacatecas, la conclusión de la tecnificación del Distrito de Riego 001, la construcción del puente vehicular de Margaritas —que deberá iniciar a más tardar en enero de 2027—, nuevas escuelas, más de 24 mil viviendas y la rehabilitación de carreteras federales. Sheinbaum también aseguró que Federación y Estado trabajan de manera coordinada en materia de paz y seguridad.
La gobernadora Tere Jiménez aprovechó el encuentro para reivindicar el diálogo institucional y la responsabilidad compartida, en un mensaje que habló de “convicciones firmes, diálogo franco y altura de miras”. Un discurso que, en tiempos de polarización política, sonó más a llamado a la civilidad que a simple protocolo.
“Los acuerdos adquieren valor cuando ponen en el centro la dignidad de las personas y el bien de la nación. México atraviesa una etapa que nos pide serenidad, responsabilidad y grandeza”, agregó.
Pero la visita tuvo su momento incómodo. La presidenta tuvo que llamar al orden a quienes, desde el público, interrumpían la intervención de la gobernadora. “Vamos a respetarnos”, pidió Sheinbaum, recordando que acudía como presidenta de la República y que había que respetar a Tere Jiménez. El llamado surtió efecto… aunque no precisamente a la primera.







