Aguascalientes

RESCATE DEL TEMPLO, TAMBIÉN CONDUJO A SU GRAN HISTORIA

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La diminuta dimensión del templo del Ave María contrasta con lo grande de la historia que posee.

La que fuera propiedad de la familia Olavarrieta, se convirtió en la última década del Siglo XIX en el convento de las Siervas de María Ministras de los Enfermos, orden religiosa fundada en España que tenía como misión cuidar de noche a los pacientes moribundos.

Con el tiempo se construyó la capilla junto a la casa de las religiosas, y que decidieron abrirla al culto público. Pero fue en la política revolucionaria, en la época de Venustiano Carranza, que se decidió expulsar a la congregación. Se expropió la casa donde residían para convertirla en el centro de Telégrafos de México, demolido en la era reciente para dar paso al Patio José Guadalupe Posada.

El templo permaneció del pie y a mediados del Siglo XX recibió el título de Expiatorio, que es un espacio especial para rendir homenaje a la Sagrada Forma.

Con ello, se puede desde entonces visitar durante las 24 horas del día la Eucaristía, expuesta en una custodia de importantes dimensiones.

Tal custodia tiene la característica de ser una pieza de orfebrería hecha exprofeso para el templo con símbolos que la relacionan directamente con Aguascalientes como son una pequeña imagen de la Virgen de la Asunción y el hecho de que su base sea una columna que reproduce la exedra de la plaza principal.

Recientemente, con la intervención de la Presidencia Municipal de Aguascalientes y el Instituto Nacional de Antropología e Historia, se rehabilitó la infraestructura de estilo neogótico.

Se cuidó el vitral de la Inmaculada Concepción, así como todos los que decoran las ventanas del recinto.

Además se hizo el rescate y valoración de una colección de oleos con temas religiosos que pintó Alfredo Zermeño, el tratamiento de humedades en las diferentes paredes de la iglesia y sus lugares anexos, además de dotar a la sacristía de nuevo mobiliario y sobre todo, rescatar la pintura mural que antiguamente decoraba la nave central de la iglesia.

Esta pintura mural consiste en una cenefa superior que bajo la cornisa muestra diferentes símbolos relacionados con títulos que las letanías lauretanas dan a la Virgen María. La pintura fue rescatada quitando varias capas de vinílica y restaurada en su totalidad para quedar como se aprecian actualmente en el templo.

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