La posibilidad de extraer metales preciosos de asteroides podría convertirse en una realidad en las próximas décadas, impulsada por la creciente demanda de materiales esenciales para la fabricación de celulares, computadoras, vehículos eléctricos y otras tecnologías. Así lo explica Héctor Gilardi Velázquez, investigador de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Panamericana campus Aguascalientes, quien señala que algunos cuerpos espaciales concentran cantidades de metales mucho mayores que las minas terrestres.
Aunque la idea resulta prometedora, llevar maquinaria al espacio representa desafíos inéditos. Sin gravedad, un taladro podría hacer girar toda la máquina en lugar de perforar la roca, además de que la falta de atmósfera dificulta enfriar los equipos y controlar los fragmentos que se desprenden durante la extracción. Por ello, científicos e ingenieros trabajan en nuevas tecnologías para perforar y procesar minerales fuera de la Tierra.
El especialista añade que, además de los retos técnicos, la minería espacial abre debates sobre su viabilidad económica y sobre quién tendría derecho a explotar recursos ubicados en cuerpos celestes, ya que el Tratado del Espacio Exterior impide que un país reclame su propiedad. Considera que, antes de pensar en una industria rentable, será necesario desarrollar la infraestructura que permita realizar operaciones permanentes más allá de nuestro planeta.







