Ningún estado puede afirmar que está completamente libre de amenazas delictivas y Aguascalientes tiene desafíos por delante, particularmente frente a la extorsión, los delitos patrimoniales y las amenazas provenientes de entidades vecinas. Así lo reconoció el secretario de Seguridad Pública, Antonio Martínez Romo, durante su comparecencia ante el Congreso del Estado, donde defendió el modelo de Blindaje Aguascalientes, aunque admitió que todavía es necesario reducir los tiempos de respuesta, fortalecer la investigación y la prevención de los delitos y mejorar la confianza ciudadana.
El funcionario sostuvo que la seguridad pública no se construye con acciones aisladas, sino mediante una estrategia permanente que permita anticiparse a los riesgos y responder oportunamente ante cualquier amenaza. En ese sentido, afirmó que la entidad ha avanzado con un modelo que combina prevención, inteligencia, capacidad operativa y coordinación interinstitucional. “Aquí la seguridad se construye todos los días, con policías que dan resultados, con instituciones que trabajan coordinadamente y con una sociedad que confía y participa”, expresó al reiterar que para el Gobierno del Estado la seguridad seguirá siendo una prioridad.
Al defender los alcances de Blindaje Aguascalientes, Martínez Romo insistió en que la estrategia no se sostiene en una percepción ni únicamente en el discurso oficial, sino en una estructura operativa permanente, tecnología, coordinación institucional y capacidad para actuar ante riesgos concretos. “Blindaje Aguascalientes no puede entenderse únicamente como un mensaje institucional ni como una estrategia basada en percepción, es un modelo de trabajo que articula inteligencia, tecnología, presencia policial, prevención y coordinación entre los diferentes ámbitos de gobierno”, puntualizó.
El secretario reconoció que otro de los grandes desafíos consiste en lograr que los avances en seguridad se traduzcan en resultados sostenibles, medibles y perceptibles para la población. No basta, dijo, con responder a los problemas actuales: también se debe mantener la capacidad de anticipación frente a las nuevas modalidades delictivas y preservar las condiciones de paz que necesitan las familias, las empresas y las futuras generaciones. En su comparecencia, insistió en que Aguascalientes no baja la guardia ni da pasos atrás, aunque el reto de mantener la seguridad exige una vigilancia permanente y una respuesta institucional capaz de adaptarse a las amenazas.







