Desde el Santuario de Cristo Rey, en el cerro del Cubilete, el obispo de Aguascalientes, Juan Espinoza, lanzó un llamado a la reconciliación, la verdad, la justicia y la paz, al advertir que México también necesita “recuperar el sentido de Dios” y que la sociedad no puede permanecer indiferente ante las heridas que atraviesa el país.

Al encabezar la peregrinación de fieles de la Diócesis de Aguascalientes, el obispo marcó distancia de cualquier filiación partidista y afirmó que la Iglesia pertenece a Cristo, no a un partido político. Sin embargo, sostuvo que esa definición no significa mantenerse al margen de la realidad nacional. “México necesita cristianos comprometidos con el bien común; familias fuertes, jóvenes libres de la violencia y de las adicciones; ciudadanos honestos, autoridades que entiendan el poder como servicio”, expresó, al señalar también problemas como la pobreza, la migración y la inseguridad.

A 100 años del movimiento cristero, Espinoza recordó a quienes dieron su vida para preservar su fe y planteó que el desafío de las nuevas generaciones ya no necesariamente implica derramar sangre, sino vivir el cristianismo con coherencia. Defender la verdad cuando mentir resulta más conveniente, perdonar en lugar de buscar venganza, servir en vez de aprovecharse de los demás y defender la vida y la familia fueron parte de los retos que puso sobre la mesa.

Para el obispo, la fe no puede quedarse en las iglesias: debe traducirse en una forma de vivir y en una sociedad capaz de transformar sus propias heridas.