El mundo necesita jóvenes inteligentes, preparados y comprometidos, pero necesita todavía más jóvenes santos, señaló el obispo Juan Espinoza durante la homilía que presidió este domingo en la Catedral Basílica, en el segundo día del Quincenario en honor de la Virgen de la Asunción.
Al dar la bienvenida a los jóvenes y adolescentes que peregrinaron desde distintos puntos de la Diócesis, el prelado los exhortó a no tener miedo de ir contracorriente, defender la vida, vivir la castidad y profesar su fe con alegría y coherencia.
“No tengan miedo de ser diferentes a los demás, aunque los critiquen, aunque se burlen de ustedes, aunque les digan cosas”, expresó.
Asimismo, recordó que la sociedad actual ofrece una gran cantidad de opciones de entretenimiento y consumo, pero muy pocas alimentan el corazón. Advirtió que hoy se pretende hacer creer que la felicidad depende de tener más, aparentar más y obtener una mayor aprobación de los demás.
Finalmente, llamó a los jóvenes a no dejarse vencer por el desaliento, las adicciones, la violencia, la indiferencia ni por la cultura de la superficialidad.







