Estudiantes y profesores de la Universidad Panamericana campus Aguascalientes, en colaboración con el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), desarrollaron OSUKÃ, un proyecto que busca mejorar la movilidad de personas que utilizan sillas de bipedestación. La iniciativa nació de una necesidad real: la del padre Óscar Rodríguez, quien, tras sufrir dos eventos cerebrovasculares, buscaba una forma de mantenerse de pie y realizar movimientos esenciales para celebrar misa.

El desafío llevó a jóvenes de distintas áreas de ingeniería a trabajar en soluciones de diseño, electrónica, ergonomía y mecanismos, con la participación de Emma Martínez, estudiante del MIT que realizó una estancia de verano en Aguascalientes. Entre los retos estuvo mejorar la capacidad de la silla para superar escalones y facilitar movimientos que antes resultaban difíciles. La idea va más allá de un solo usuario: desarrollar mejoras que, en el futuro, puedan beneficiar a otras personas con movilidad reducida.

Los resultados ya tienen un significado concreto para el padre Óscar. “Con la silla ya tengo acceso hasta el mismo altar después de salvar un par de escalones”, explicó al describir cómo el respaldo abatible también le permite inclinarse para besar el altar al inicio y al final de la misa. OSUKÃ demuestra que la innovación no sólo consiste en crear tecnología, sino en escuchar a las personas y diseñar soluciones que les permitan recuperar autonomía en su vida cotidiana.