La final de la Copa del Mundo representa un momento de distracción, alegría y reposo, pero no debe hacer perder de vista los desafíos que enfrenta la sociedad, expresó el obispo Juan Espinoza Jiménez, quien durante su homilía dominical también exhortó a los fieles a mantenerse atentos para identificar a quienes, “vestidos muchas veces con traje de autoridad y de poder”, sólo buscan la destrucción.

El prelado deseó que “gane el mejor” en la final entre España y Argentina, al señalar que México mantiene lazos de unidad con ambas naciones. No obstante, subrayó que el entusiasmo por el futbol es pasajero frente a la necesidad de seguir orando para que México y el mundo cambien.

Desde la Catedral Basílica de Aguascalientes, centró su mensaje en las tentaciones que enfrenta el ser humano y en las incertidumbres, crisis y contradicciones que atraviesa la sociedad. En ese contexto, sostuvo que el mundo requiere menos afán de poder —social o político— y más humildad para dejarse transformar y convertirse en fermento de una sociedad más humana.

El obispo reconoció que todas las personas han sido alcanzadas en algún momento por “la cizaña de la maldad”, por lo que llamó a ejercer paciencia y misericordia, en lugar de concentrar los esfuerzos en señalar el mal de los demás.

“En el mundo todos seremos beneficiados si somos regidos por leyes justas y por aquellos que buscan el bien. Sin embargo, todos nos veremos afectados si se implantan leyes y costumbres originadas y sugeridas por el mal y tocadas por la corrupción”, expresó.

Añadió que el mal no puede vencerse mediante la venganza, sino con misericordia, pues en cada persona conviven el bien y el mal. Por ello, exhortó a fortalecer las acciones que construyen y a permanecer vigilantes para reconocer a quienes aparentan servir, pero persiguen otros intereses.

“Vigilemos y velemos para que podamos identificar a aquéllos que sólo buscan destrucción y muerte, vestidos muchas veces con traje de autoridad y de poder”, afirmó, antes de recordar el pasaje evangélico: “Guárdense de los falsos profetas que vienen a ustedes con trajes de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conocerán”.