Pasar entre 8 y 10 horas frente a un escritorio no solo puede dejar cansancio al final del día. En México, cerca del 75% de la fuerza laboral enfrenta estrés laboral agudo, mientras que alrededor del 80% de la población mantiene hábitos sedentarios, de acuerdo con datos citados de la OCDE y el IMSS. A esto se suman problemas como ansiedad, estrés crónico y padecimientos asociados a las largas jornadas frente a una computadora. Ante este panorama, especialistas advierten que pequeños cambios durante la jornada pueden marcar una diferencia: levantarse, moverse y hacer pausas de apenas unos minutos puede ayudar a reducir la fatiga física y mental.
La apuesta está en algo tan sencillo como 10 minutos de movimiento. Alejandra Hernández Zamora, docente del Departamento de Cultura Física y Salud Pública de la UAA, explica que estas pausas favorecen la movilidad articular, la postura y la oxigenación cerebral, además de ayudar a disminuir el estrés y recuperar la concentración. Bajo esta idea, el programa “Pausas Activas” atiende actualmente a entre 80 y 90 personas por sesión, con dos visitas semanales por piso en el Edificio Académico-Administrativo, donde las rutinas incluyen estiramientos, coordinación, movilidad articular y ejercicios de enfoque visual.
La pregunta entonces no es solo cuánto trabajamos, sino cuánto tiempo de ese trabajo pasamos sin movernos. La estrategia contempla ampliar el programa a otros espacios universitarios durante el próximo semestre e incorporar actividades como caminatas, yoga, tai-chi y entrenamiento funcional. En una rutina laboral cada vez más ligada a las pantallas y al sedentarismo, levantarse durante unos minutos podría parecer poco, pero esos minutos pueden convertirse en una de las pausas más importantes del día.







