El Alzheimer no solo borra recuerdos: también cambia la autonomía, la comunicación y la vida cotidiana de quienes lo padecen, pero sus efectos alcanzan de lleno a las familias que aprenden a cuidar, acompañar y enfrentar una enfermedad para la que muchas veces no estaban preparadas. Ese fue uno de los ejes del XVI Encuentro de la Fundación Familiares de Alzheimer de Aguascalientes, que reúne este 17 y 18 de septiembre a especialistas y familiares en la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA).

Uno de los testimonios fue el de Susana Gaetas, cuyo esposo fue diagnosticado en 2023 con daño cerebral. Tras un largo camino en busca de atención y tratamiento, encontró apoyo en la Fundación, donde pudo acceder a nuevas alternativas que, según relató, permitieron mejorar la condición de su esposo y darle una calidad de vida más estable. “A mí lo que me ha sostenido para no rendirme es el amor y saber que, si me hubiera tocado a mí, mi esposo tampoco se habría rendido”, compartió.

Durante la inauguración, el rector de la UAA, Juan Carlos Arredondo Hernández, señaló que conocer las señales de manera oportuna permite a pacientes y familias tomar decisiones con mayor información. De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud citados durante el encuentro, 57 millones de personas viven con algún tipo de demencia en el mundo y cada año se registran cerca de 10 millones de nuevos casos. La presidenta de la Fundación, Dora Bertha Quezada Sánchez, subrayó que uno de los propósitos es que las familias sepan que no están solas ante una enfermedad que representa un reto para la ciencia, los servicios de salud y la sociedad.