En distintas colonias han comenzado a encenderse las alertas por la presencia de personas que portan chalecos morados con el logotipo de Morena y realizan un trabajo territorial que, para varios vecinos, parece ir bastante más allá del simple activismo político.

Los reportes señalan que, tras ganarse la confianza de los habitantes, realizan supuestas encuestas sobre preferencias partidistas o sobre determinados personajes. Hasta ahí podría parecer parte del manual de la operación electoral. Sin embargo, la inquietud aumenta cuando esas actividades derivan en visitas domiciliarias que los vecinos consideran inusuales.

Por ello, ciudadanos han solicitado que las autoridades de seguridad pública revisen estas acciones y verifiquen que quienes recorren las colonias realmente estén realizando actividades lícitas. En tiempos electorales, la promoción política puede ser perfectamente legal; lo que no debería ser normal es que la línea entre el proselitismo y la incertidumbre termine tocando la puerta de las casas.