Con apenas 20 años, una joven falleció tras enfrentar una enfermedad renal crónica. En medio del dolor por su partida, su mamá y su hermana tomaron una decisión capaz de transformar la ausencia en esperanza: autorizaron la donación de sus órganos y tejidos para ayudar a otras personas que esperaban una oportunidad para seguir viviendo.
Su hígado fue destinado a una persona en estado crítico, bajo Código 0, una condición de urgencia nacional en la que cada minuto puede ser determinante para salvar una vida. El órgano fue enviado al Centro Médico Nacional de Occidente para realizar de inmediato el trasplante. La donación también permitió procurar piel, hueso y córneas, tejidos que fueron destinados a pacientes inscritos en la lista de espera del Centro Nacional de Trasplantes, donde actualmente se encuentran cerca de 22 mil personas.
“Detrás de cada procuración de órganos está la historia de una familia que enfrenta la ausencia de un ser querido”, señaló la coordinadora de Donación de Órganos y Tejidos del HGZ No. 1 del IMSS en Aguascalientes, Diana Yaneth Barrera Salvatierra, quien reconoció la decisión de la familia y el trabajo del personal de salud que hizo posible el proceso. El hígado fue enviado al CMNO; piel y hueso, al Banco de Tejidos del Hospital Universitario “Dr. José Eleuterio González” de Monterrey, y las córneas, al Centro Médico Nacional del Bajío.







