El senador panista Toño Martín del Campo rechazó, junto con su bancada en el Senado, la reforma en materia catastral, al advertir que podría debilitar la autonomía de los municipios, concentrar atribuciones en el gobierno federal y abrir la puerta a cambios en el cobro del impuesto predial. Uno de sus principales cuestionamientos es la centralización de información sobre propiedades, propietarios y valores inmobiliarios, así como el uso que podría darse a esos datos.
El legislador sostuvo que la armonización catastral podría propiciar criterios de cobro definidos desde el ámbito federal, sin considerar las condiciones económicas y sociales de cada municipio. También cuestionó que una reforma de este alcance avance sin una consulta amplia a los alcaldes ni un diagnóstico preciso de las realidades locales, lo que, a su juicio, limitaría la capacidad de los ayuntamientos para decidir sobre sus propias finanzas.
Martín del Campo afirmó que fortalecer a los municipios requiere garantizarles mayores recursos y respetar la distribución del gasto federalizado, no reducir sus facultades. Desde su perspectiva, defender el municipio libre es proteger el federalismo y evitar que las decisiones sobre el catastro tengan consecuencias para las finanzas locales y la economía de las familias.







