La muerte inesperada de una joven de 16 años dejó a una familia frente a una de las decisiones más difíciles: despedirse de ella y, al mismo tiempo, aceptar que parte de su vida pudiera continuar en otras personas. Sus padres y hermanos decidieron donar sus órganos y tejidos, un gesto que permitirá que cinco pacientes reciban una nueva oportunidad.
La adolescente ingresó al Hospital General de Zona No. 3 del IMSS en Aguascalientes con un traumatismo craneoencefálico severo que provocó daños cerebrales irreversibles y, posteriormente, muerte encefálica, confirmada conforme a los protocolos establecidos. Tras la procuración, el hígado fue enviado a Guadalajara; los riñones al Instituto Nacional de Pediatría y a un hospital del IMSS en la Ciudad de México, mientras que las córneas fueron destinadas a pacientes en Aguascalientes y en el Centro Médico Naval.
Blanca Estela Figueroa González, coordinadora hospitalaria de Donación de Órganos, Tejidos y Células con fines de Trasplante, reconoció que tomar una decisión así en medio del dolor no es sencillo. Pero la voluntad de esta familia hizo posible que una pérdida tan profunda se convirtiera también en esperanza para cinco personas que hoy tienen una posibilidad de seguir adelante.







