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QUE POR SU JURAMENTO, LOS MÉDICOS NO DEBEN PRACTICAR EL ABORTO

Ante la determinación de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, de avalar el aborto en casos de violación aceptando sólo la petición de la presunta víctima, el dirigente local del Frente Nacional por la Familia, Carlos García Villanueva, anticipó que ya se trabaja para la defensa jurídica de los médicos que no están de acuerdo en ello.

Para eso, estarían fundamentando su ejercicio en el juramento que hicieron para proteger la vida de las personas. Lamenta que aunque sean los menos, existan profesionales de la medicina que apoyan el aborto.

“Qué triste que ellos que hacen su juramento hipocrático, donde específicamente se dice que no provocaran abortos, lo hagan. Pero qué alegría me da o nos da, que haya la mayoría que no quieren hacer abortos”.

Puntualizó que el Frente Nacional de la Familia no pretende criminalizar a la mujer. Que incluso promueve una ley junto con la protección del menor, que permute la pena para que la mujer no vaya a la cárcel.

Señaló que hay una Suprema Corte de Justicia intervencionista, cuando la estrategia legislativa ha fracasado gracias a la presión ciudadana. “Además que se ha querido constituir en el supremo legislador queriendo obligar a los congresos –que son otro poder independiente y representante soberano de la ciudadanía-, a legislar de acuerdo a sus indicaciones. Y finalmente la Suprema Corte de Justicia de la Nación está obedeciendo ciegamente los lineamientos que están promoviendo y/o imponiendo organismos supranacionales como la ONU, en contra de lo que la mayoría del pueblo mexicano quiere y necesita, y que se trata de leyes ideológicas: es decir, verdades jurídicas pero no científicas”.

Anticipó que el próximo 21 de septiembre, habrá marchas simultáneas en más de 30 ciudades del país, en las que el Frente Nacional por la Familia solicitará a los poderes legislativos locales y Federal que no busquen salidas falsas que sólo propagan la cultura del individualismo, de la indiferencia y de la irresponsabilidad.

Que construyan alternativas de apoyo que salven las vidas de la madre y del hijo por nacer. Que no ofrezcan la puerta falsa del aborto como solución a la mujer víctima de violación; que no destruyan a la institución familiar y que defiendan con valentía la libertad religiosa y de conciencia.