COVID NO MATARÁ LA TRADICIÓN

María del Carmen y María Eugenia Cruz Lucio son integrantes de una familia dedicada a la elaboración de los dulces distintivos de la celebración mexicana por el Día de Muertos.

Con anticipación se preparan y dan forma a los dulces con saborizantes y al chocolate, y sus creaciones forman parte de los homenajes en los altares. El deleite es por igual entre la niñez y los adultos.

Pero este año el coronavirus también pegó a los comerciantes de calaveritas y en sí, de todos los puestos de alimentos y artesanías que formaban parte de la festividad.

El virus no acabará con la tradición, es la consigna. Y a pesar de que este año impidió su establecimiento por los panteones de Aguascalientes, desde sus propios domicilios están dispuestos a darle vida a la muerte.